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Siete claves para un amor para toda la vida

Por el doctor James Dobson

Para todos aquellos que están considerando casarse, le invitamos a leer estas siete recomendaciones para tener un matrimonio para siempre:

1. En cierta ocasión, un maestro de la escuela dominical me dio un consejo que jamás olvidaré. Este maestro me dijo: "No te cases con la persona con la que tú piensas que puedes vivir. Cásate con la persona con la cual no podrías dejar de vivir."

Hay una gran verdad en este consejo. El matrimonio puede ser difícil aun cuando dos personas están apasionadamente enamoradas, pero es como un asesinato cuando ellos no tienen ni siquiera el amor como fundamento.

2. No te cases con alguien cuyas características sientes que son intolerables. Tal vez tú planees cambiar a tal persona en el futuro pero es probable que eso no ocurra. La conducta de la persona fue formada muy temprano durante la niñez y es muy difícil alterarla. Para poder cambiar un patrón de conducta profundamente cincelado, tienes que construir un dique muy fuerte, cavar otro canal y redirigir el río hacia una nueva dirección. Ese esfuerzo por lo general no es exitoso. Así que, si tú no puedes vivir con la característica que ves en la otra persona durante el tiempo del noviazgo, tal característica te puede plagar por el resto de tu vida.

Por ejemplo, una persona que bebe cada noche, es muy probable que renuncie a tal hábito después de la luna de miel. Si mal gasta el dinero, o si es básicamente desarreglado, o tiende a ponerse violento cuando se irrita, o es extremadamente egoísta, éstas son banderas rojas que tú no deberías ignorar. ¡Lo que ves es lo que obtienes! Por supuesto, todos tenemos faltas, y no estoy sugiriendo que esa persona tiene que ser perfecta para ser un candidato al matrimonio. En realidad mi punto es que tú tienes que decidir si puedes tolerar una conducta inestable por el resto de tu vida, porque esa será la duración de tiempo que tendrás para soportar el asunto.

3. ¡No te cases impulsivamente! No puedo pensar en otra forma mejor de que arruines tu vida, que saltar a esta decisión tan critica sin antes pensarlo seriamente y en oración. Recuerda, la relación de noviazgo ha sido designada para esconder la información, no para revelarla. Los dos ponen la mejor cara para aquél a quien desean atraer. Guardan secretos que puedan hacer peligrar la relación. Por eso mismo, muchos recién casados se llevan una gran sorpresa durante el primer año de su vida matrimonial. Yo sugiero que tomes por lo menos un año para lograr pasar detrás de la fachada y conocer el carácter interior de la persona.

4. Si tú eres un cristiano profundamente consagrado, no te permitas entrar en una relación de “yugos desiguales” con un incrédulo. Es posible que tengas la esperanza de ganar a tu cónyuge para el Señor en el futuro, y en ocasiones eso sí ocurre. Pero contar con ello es un gran riesgo, y en realidad también es una tontería.

Nuevamente, esta es una pregunta que requiere una buena respuesta: ¿Cuán crítico es para mí que mi cónyuge comparta mi fe? Esto es algo esencial y no negociable, como nos dice la Escritura que debe ser para los creyentes, entonces se le debe dar a este asunto un alto nivel de prioridad antes de tomar la decisión de casarse.

5. No te vayas a vivir con la persona antes de casarte. Hacer algo así es una mala idea por varias razones. Primero, es algo inmoral y una violación a las leyes de Dios. Segundo, tira por debajo la relación y muchas veces conduce al divorcio.

Muchos estudios demuestran que las parejas que viven juntos antes del matrimonio, tienen un 50 por ciento más de posibilidades de divorciarse que aquellos que se casan primero; y esto basado en una información que ya tiene 50 años. Aquellos que cohabitan también tienen matrimonios menos satisfactorios e inestables.

6. No te cases muy joven. Aquellos que se casan entre los 14 y los 17 años de edad son dos veces más proclives al divorcio que las parejas que esperan hasta los veintes. El formar una familia requiere algunas características que vienen con la madurez, como por ejemplo la generosidad, la estabilidad y el autocontrol. Es mejor esperar para que estas características se afirmen en nosotros.

7. Finalmente, el mayor secreto de un amor para toda la vida es este: puesto de una manera sencilla, la estabilidad en el matrimonio es un subproducto de una determinación de hierro por hacer que el matrimonio funcione.

Si ustedes escogen casarse, entren en ese convenio con la decisión de permanecer comprometidos el uno con el otro para toda la vida. Nunca amenacen con dejar a su cónyuge durante los momentos de enojo. No se permitan ni siquiera considerar la posibilidad de un divorcio. ¡l renunciar al matrimonio no debe ser una opción para quienes desean llegar a la meta!

PARA QUE REGRESE LA ATRACCIÓN AL MATRIMONIO

Mitch Temple, M.S., LMFT

"Ya no me atrae Miguel. Hemos perdido la chispa de amor en nuestro matrimonio. Ni siquiera quiero estar cerca de él, mucho menos sentirme atraída por el. Simplemente nos hemos alejado. Es como que si fuera un desconocido. Bueno, talvez más como un socio de negocios. Interactuamos y nos llevamos bien por los niños y nada más."
- esto escribe Sonia de 32 años, ocho años casada y con tres hijos.

Las expresiones de frustración de Sonia sobre cómo ha perdido la chispa de amor en el matrimonio son comunes. Después de la etapa de la luna de miel (1 a 2 años), la etapa de la realidad empieza (2-15 años). Es durante este periodo que los defectos personales del cónyuge salen a relucir. El trabajo va a toda velocidad, los niños ocupan 23.5 horas de su día, está muy estresada y cansada para arreglarse y ponerse guapa, mucho menos salir juntos. Además de todo esto, no existe el tiempo en pareja, los conflictos comienzan a surgir y las heridas invaden el matrimonio. Por estas razones y muchas más, el amor y la atracción mueren en el matrimonio.

¿Hay una solución para este problema? ¿Puede una pareja sentirse atraída el uno al otro a pesar de que ya no exista esa chispa de atracción? ¡Absolutamente, si!

Acuérdese cómo eran las cosas antes de casarse. ¿Cuáles eran aquellas cosas que contribuyeron a la atracción de su pareja? ¿Qué era aquello que hacía a la relación "arder" de emoción? Antes de casarse, seguramente su parejea y usted se enfocaban en acciones que formaban las bases de una relación. Hablaban lo más que podían durante el día. Dedicaban tiempo para hablar en persona. Ponían al lado los intereses propios con tal de agradar a su pareja. Salían juntos. Ignoraban los pequeños defectos y se concentraban en lo positivo de su pareja. Se arreglaban lo más atractivo posible cuando iban a verse con su media naranja.

Ahora, años después, el deseo de hacer algo por su pareja se ha desvanecido. Pero fue el hacer cosas básicas para su pareja lo que creó la atracción al principio. ¿Si esto es cierto entonces cómo pueden regresar a sentir aquello que se sentía cuando eran novios? Le doy las siguientes sugerencias:

  1. Comiencen a salir juntos nuevamente: Salga en pareja por lo menos una vez por semana. No tiene que ser algo caro. Puede ser un almuerzo en el parque, una caminata por un lago, un café y postre en alguna cafetería o simplemente acueste a los niños temprano y platiquen. Haga aquello que hacían cuando era novios como el ir al cine, al teatro o una cena para dos. Con el estrés y las cargas durante la semana es de suma importancia que pueda reconectar con su pareja cada semana, ya que si no lo hace se sentirán lejos el uno del otro.
     

  2. Arréglese de una manera atractiva para su cónyuge: Es una ironía pero si usted se viste de una manera más atractiva para su pareja, su cónyuge estará más atraído a usted. No estoy seguro del porque esto funciona pero funciona. Frecuentemente los cambios que hace en su apariencia física resultan en cambios en su cónyuge. Las acciones positivas cosechan reacciones positivas. Otras sugerencias son: ir juntos al gimnasio o caminar con su pareja 3 a 5 veces por semana. Compre ropa nueva y tire esas camisetas viejas, aféitese, cambie su peinado, compre unos anteojos nuevos, etc.
     

  3. Haga una lista: Averigüe qué es lo que le atrae a la otra persona o le llama la atención. ¿Qué fue lo que primero que le atrajo de su cónyuge? ¿Cuáles son las cosas que le atraen y que le gustaría ver en su pareja?
     

  4. Piense en maneras de comunicarle sus deseos a su pareja: Hágalo de una manera en la cual su cónyuge no se sienta amenazado o juzgado. Por ejemplo puede decir, "Amor, hagamos algunos cambios. Los dos lo necesitamos. Hemos cambiando durante los últimos años y hemos perdido el romance. Cambiemos la manera que nos tratamos. Comencemos a llamarnos durante el día. Cambiemos la manera que nos arreglamos el uno para el otro. Tomemos tiempo para hablar por la noche." Evite de usar palabras con el "tú". Es mejor decir "yo siento" o "yo necesito". En lugar de hablar cara a cara podría comunicarle sus deseos a su pareja en una carta, especialmente si piensa que va a reaccionar de una manera negativa.
     

  5. Investigue: Lea libros y artículos sobre cómo hacer renacer el romance y la atracción en su matrimonio. La atracción no ocurre por si sola, es algo que requiere un esfuerzo. A menudo el proceso de recuperar la atracción comienza cuando nos comenzamos a educar sobre el tema y aprendemos a comunicarnos con nuestra pareja.
     

  6. Haga cosas buenas: Diariamente haga algo bueno para su cónyuge. No tiene que gastar mucho dinero o invertir mucho tiempo. Se pueden hacer cosas sencillas como: recoger la ropa sucia, darle un masaje, prepararle su comida favorita, cortarle flores, escribirle una nota expresándole cuánto lo aprecia o haga algún oficio de la casa que normalmente hace su pareja. Haciendo buenas cosas el uno al otro ayuda a que crezca la intimidad. A menudo la atracción es lo que viene después de tratarse bien, el uno al otro, como lo hacían en los primeros años de su relación. Son las acciones pequeñas y constantes que valen más, y no necesariamente las grandes.

Es nuestro de deseo que la atracción, la intimidad y el amor a su pareja hayan sido fortalecidos por medio de estos consejos.   Si desea más información sobre temas relacionados con el matrimonio por favor llámenos al 1-800-434-2345 (8am a 5pm Tiempo de Montaña) o si esta interesado en nuestras conferencias para matrimonios, por favor escribanos a conferencias@enfoquealafamilia.com .   Adicionalmente, si desea darnos sus comentarios sobre este artículo, por favor escríbanos a articulos@enfoquealafamilia.com

Texto de Meditación:

  • 1 Pedro 3:1-2: Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus.
     

  • 1 Pedro 3:7: De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes.
     

  • 1 Pedro 3:8-9: En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición.

DOCE ASESINOS DEL MATRIMONIO

Doctor James Dobson

Mi consejo a las parejas jóvenes es simplemente éste: No permitan que la posibilidad del divorcio entre en sus pensamientos. Incluso en momentos de gran conflicto y desaliento, el divorcio no es la solución. Sólo sustituye una nueva serie de sufrimientos por los que quedan atrás.

Guarden su relación de la erosión como si estuvieran defendiendo sus propias vidas. Sí, ustedes pueden lograrlo juntos. No sólo pueden sobrevivir, sino que pueden mantener su amor vivo si le dan prioridad en su sistema de valores.

Cualquiera de los siguientes males pueden destruir su relación si les dan lugar en sus vidas:

1. El exceso de trabajo o compromisos y el agotamiento físico
Cuidado con este peligro. Es especialmente insidioso en las parejas jóvenes que están tratando de comenzar en una profesión o todavía están estudiando. No traten de estudiar, de trabajar a tiempo completo, de tener un bebé, de manejar a un niño pequeño, de hacer reparaciones en la casa, y de comenzar un negocio, todo al mismo tiempo. Suena ridículo, pero muchas parejas jóvenes hacen exactamente eso y luego se sorprenden cuando su matrimonio se viene abajo. ¿Por qué no habría de ser así? ¡El único momento en que se ven es cuando están agotados! Es especialmente peligroso cuando el esposo es el que tiene demasiados compromisos o trabajo, y la esposa está todo el día en casa con un hijo en edad preescolar. La profunda soledad de ella da lugar al descontento y a la depresión, y todos sabemos a dónde lleva eso. Deben reservar tiempo el uno para el otro si quieren mantener su amor vivo.

2. Las deudas muy grandes y el conflicto en cuanto a cómo se gastará el dinero
Paguen en efectivo por los artículos de consumo, o no los compren. No gasten más de lo que pueden por una casa o por un automóvil, dejando muy pocos recursos para salir juntos, para viajes cortos, para personas que cuiden a los niños, etc. Distribuya sus fondos con la sabiduría de Salomón.

3. El egoísmo
Existen dos tipos de personas en el mundo, los que dan y los que toman. Un matrimonio entre dos personas que dan puede ser algo bello. Sin embargo, la fricción está a la orden del día entre una persona que da y otra que toma. Pero dos personas que toman pueden darse zarpazos la una a la otra hasta hacerse trizas dentro de un período de seis semanas. En resumen, el egoísmo siempre devastará un matrimonio.

4. La interferencia de los suegros
Si el esposo o la esposa no se ha emancipado totalmente de los padres, lo mejor es no vivir cerca de ellos. La autonomía es algo difícil de conceder para algunas madres (y padres), y el estar muy cerca será causa de problemas.

5. Las expectativas poco realistas
Algunas parejas llegan al matrimonio esperando cabañas cubiertas de rosas, una vida sin preocupaciones ni responsabilidades y un gozo ininterrumpido. La consejera Jean Lush cree, y yo estoy de acuerdo con ella, que esta ilusión romántica es particularmente característica de las mujeres norteamericanas que esperan más de sus esposos de lo que ellos son capaces de dar. La decepción consiguiente es una trampa emocional. Pongan sus expectativas en línea con la realidad.

6. Los invasores del espacio
No me refiero a extraterrestres de Marte. Más bien, mi preocupación es por las personas que violan el espacio para funcionar que su cónyuge necesita, sofocándolo rápidamente y destruyendo la atracción entre ellos. Los celos son una manera en que este fenómeno se manifiesta. Otra es la baja autoestima, la cual lleva a que el cónyuge inseguro se inmiscuya en el territorio del otro. El amor debe ser libre y confiado.

7. El abuso del alcohol y de otras sustancias químicas
Éstos son asesinos, no sólo de los matrimonios, sino también de las personas. Evítenlos como a la plaga.

8. La pornografía, los juegos de azar y otras adicciones
Debe ser obvio para todos que la personalidad humana tiene imperfecciones. Tiene la tendencia a quedar atrapada en comportamientos destructivos, especialmente cuando se es joven. Durante una etapa inicial, las personas creen que pueden jugar con tentaciones tales como la pornografía o los juegos de azar sin salir dañadas. De hecho, muchos se alejan casi sin haber sido afectados. Sin embargo, para algunos existe una debilidad y una vulnerabilidad que se desconoce hasta que es demasiado tarde. Entonces se vuelven adictos a algo que rasga la fibra de la familia.

Tal vez esta advertencia les parezca tonta e incluso mojigata a mis lectores, pero he hecho un estudio de veinticinco años de duración sobre personas que arruinaron sus vidas. Sus problemas a menudo comienzan con la experimentación con un mal conocido y finalmente terminan en la muerte física o la muerte del matrimonio. Las restricciones y los mandamientos de las Escrituras se han diseñado para protegernos del mal, aunque es algo difícil de creer cuando somos jóvenes. “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Si mantenemos nuestras vidas limpias y no nos permitimos jugar con el mal, las adicciones que han hecho estragos en la humanidad nunca nos podrán tocar.

9. La frustración sexual, la soledad, la baja autoestima y la quimera de la infidelidad
¡Una combinación mortal!

10. El fracaso en los negocios
En especial, el fracaso en los negocios afecta adversamente a los hombres. Su inquietud por los reveses financieros algunas veces se muestra en ira dentro de la familia.

11. El éxito en los negocios
Es casi tan peligroso tener mucho éxito en los negocios, como lo es fracasar rotundamente en ellos. El autor de Proverbios dijo: “No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario” (30:8).

12. Casarse demasiado jóvenes
Las chicas que se casan entre los catorce y los diecisiete años de edad tienen el doble de probabilidades de divorciarse que las que se casan a los dieciocho y diecinueve años. Las que se casan entre los dieciocho y los diecinueve años tienen una vez y media más de probabilidades de divorciarse que las que se casan entre los veinte y los treinta años.

Las presiones de la adolescencia y las tensiones de los primeros años de vida matrimonial no hacen un buen dúo. Terminen lo primero antes de emprender lo segundo.

Éstos son los asesinos del matrimonio que he visto más a menudo. Pero, en verdad, la lista es prácticamente interminable. Todo lo que se necesita para que crezcan las malas hierbas más fuertes es una pequeña grieta en la vereda. Si van a vencer la ley de las probabilidades en relación al divorcio y mantener una unión matrimonial estrecha a largo plazo, deben emprender la tarea con seriedad. El orden natural de las cosas los alejará el uno del otro, no los unirá.

¿Cómo vencerán la ley de las probabilidades? ¿Cómo formarán una relación sólida que dure hasta que la muerte los haga emprender el último viaje? ¿Cómo se incluirán ustedes entre el número cada vez más reducido de parejas de mayor edad que han cosechado toda una vida de recuerdos y experiencias felices? Aun después de cincuenta o sesenta años de casados, todavía se buscan mutuamente para darse aliento y comprensión. Sus hijos han crecido dentro de un ambiente estable y amoroso, y no tienen cicatrices emocionales o recuerdos amargos que borrar. A sus nietos no se les tiene que explicar con delicadeza por qué “los abuelos ya no viven juntos”. Sólo el amor prevalece.

Así es como Dios quería que fuera, y todavía sigue siendo algo posible que ustedes pueden alcanzar. Pero no hay tiempo que perder. Refuercen las riberas del río. Defiendan el fuerte. Traigan las dragas y hagan más profundo el lecho del río. Mantengan las poderosas corrientes en sus propios cauces. Sólo esa medida de determinación mantendrá el amor con el que comenzaron, y hay muy poco en la vida que compita con esa prioridad.

El Dr. James Dobson es fundador y presidente de Enfoque a la Familia.

EL DISEÑO DE DIOS PARA EL MATRIMONIO

Por Carol Heffernan

Es fácil pensar que sólo "otras personas" se divorcian, que su propio matrimonio está de alguna manera inmune al dolor del corazón, a la infidelidad o a las peleas en cuanto a quien se queda con la casa, con el carro y con el perro. Después de todo, ¿quién de nosotros llegaría a la boda si creyésemos que nuestra relación va a terminar en la corte de divorcio?

La verdad es que ninguna relación viene con una garantía de por vida. Aun cuando los hombres y las mujeres que crecieron en hogares estables, quienes asisten a la iglesia y se consideran cristianos, que prometen “hasta que la muerte nos separe” pueden ver de todas maneras ver cómo todo se destruye.

Como cristianos, sabemos que aplicando los principios bíblicos del matrimonio nos dará un fundamento más fuerte que el de nuestros amigos y vecinos inconversos. Nosotros sabemos esto, pero ¿qué estamos haciendo al respecto? En otras palabras, ¿qué hace que un matrimonio sea "cristiano"?

De acuerdo al autor Gary Thomas, no estamos haciendo las preguntas correctas. ¿Qué tal si la relación de ustedes no se trata tanto de usted y su cónyuge como de usted y Dios?

En vez de preguntarse por qué tenemos problemas, el asunto más importante es cómo salimos adelante.

En el libro “Sagrado Romance”, Thomas no escribió sobre el tema: “Cómo tener una relación más feliz.” En ese libro él pregunta: “¿Cómo podemos usar los desafíos, gozos, problemas y celebraciones del matrimonio para acercarnos más a Dios? ¿Qué tal si Dios diseñó el matrimonio para hacernos tanto felices como santos?

MIRANDO AL MATRIMONIO REALÍSTICAMENTE

“Tenemos que dejar de pedir del matrimonio algo que Dios nunca diseñó que este pudiese dar: perfecta felicidad, una vida libre de conflictos, y una obsesión idolátrica”, explica Thomas.

En su lugar, dice, podemos apreciar el hecho de que Dios diseñó el matrimonio para proveer compañerismo, intimidad espiritual y la habilidad de buscar a Dios, juntos. ¿Así que, lo que Thomas piensa es el concepto más equivocado que los cristianos tienen acerca del matrimonio?

“Encontrar un compañero del alma, alguien que nos complete”, dice Thomas. “El problema de buscar en otro ser humano alguien que nos complete es, hablando en términos espirituales, idolatría.” Nosotros debemos encontrar nuestra satisfacción y propósito en Dios…y si esperamos que nuestro cónyuge sea “Dios” para nosotros, él o ella van a fallar cada día. Ninguna persona puede llenar semejante expectativa.”

Cada uno tiene días malos, le grita a su cónyuge, o es extremadamente egoísta. Más allá de esas imperfecciones, Dios creó al esposo y a la esposa para ayudarse mutuamente a buscar a Dios.

Thomas ofrece un ejemplo: “Cuando mi esposa me perdona…y me acepta, Yo aprendo a recibir el perdón de Dios y también su aceptación. En ese momento, ella está modelando a Dios, revelando la misericordia de Dios hacia mí, y ayudándome a ver con mis propios ojos una realidad verdaderamente espiritual.”

Mientras que es fácil ver por qué Dios diseñó una unión centrada en la otra persona para un mí centrado en mi propio mundo, vivir de ese modo es un desafío. Así que cuando los impuestos se acumulan, la comunicación se quiebra y usted está simplemente irritado con su esposo o esposa, Thomas ofrece estos puntos para recordar, los cuales le ayudarán a calmar la tensión:

  • Dios creó el matrimonio como una asociación de lealtad entre un hombre y una mujer.

  • El matrimonio es la fundación más firme para edificar una familia

  • Dios diseñó la expresión sexual para ayudar a las parejas casadas a desarrollar intimidad.

  • El matrimonio es un reflejo del pacto de Dios con Sus hijos.

Vemos este último paralelo a través de la Biblia. Por ejemplo, Jesús se refiere a sí mismo como el “esposo” y al Reino de los cielos como a un “banquete de bodas.”

Estos puntos demuestran que los propósitos de Dios para el matrimonio se extienden más allá de la felicidad personal. Thomas es rápido en clarificar que Dios no está, por decir, en contra de la felicidad sino que el matrimonio promueve valores aun más altos.

“Dios no creó el matrimonio sólo para darnos un sistema placentero para repoblar el mundo proveyendo una institución social permanente para criar hijos. Él plantó el matrimonio entre los humanos como otra señal que apunta a Su propia existencia eternal y espiritual.”

Sirviendo a Su Cónyuge

Él para la tarde entera en su oficina, otra vez. Ella gasta dinero haciendo cheques que olvida deducir de su chequera. Él se va a jugar al golf en vez de pasar tiempo con los niños. Desde hábitos irritantes hasta situaciones pesadas que parecen imposibles de resolver, el amar al cónyuge durante los tiempos duros no es fácil. Pero las mismas luchas nos conducen también para iluminar lo que valoramos en el matrimonio.

“Si la felicidad es nuestro objetivo principal, nos vamos a divorciar tan pronto como la felicidad parezca desvanecerse, dice Thomas. “Si recibir amor es nuestra meta principal, vamos a abandonar a nuestro cónyuge tan pronto como parezca que ellos están menos atentos a nosotros. Pero si nos casamos para la gloria de Dios, para modelar Su amor y compromiso a nuestros hijos, y para revelar Su testimonio al mundo, entonces el divorcio no tiene sentido.”

Las parejas que han sobrevivido una situación que podría haberlos llevado a la terminación de su matrimonio, tales como la infidelidad o una enfermedad con riesgo de vida, pueden continuar luchando el resentimiento contenido por años, la ira y la amargura. Así que, ¿Cuáles son algunas maneras de fortalecer una relación que está a la deriva, e inclusive animarles a tener una relación saludable? Thomas ofrece las siguientes sugerencias:

  • Enfóquese en los puntos fuertes de su cónyuge, en vez de en las debilidades.

  • Anime, en vez de criticar.

  • Ore por su cónyuge en vez de chusmear acerca de ellos.

  • Aprenda y viva lo que enseña Cristo acerca de relacionarse y amar a otros.

Las parejas jóvenes de una manera especial pueden beneficiarse con este consejo. Después de todo, muchos recién casados no están adecuadamente preparados para hacer la transición de verse mutuamente varias veces a la semana, a de pronto tener que compartirlo todo. Las posibilidades incluyen que algunos hábitos molestos y conductas nada atractivas puedan surgir. Sin embargo como cristianos, somos llamados a respetar a todos, incluyendo a nuestro cónyuge.

Con una relación centrada en Cristo, una actitud centrada en la otra persona y un compromiso innegociable de hacer que el matrimonio funcione bien, éste florecerá tal cual Dios lo ha diseñado.

ORANDO POR NUESTROS HIJOS: 31 días de intercesión por ellos.

Pidiendo por el hombre interior.

Pidiendo por raíces de amor.

Pidiendo por amplitud en amor.

Pidiendo por el conocimiento de Cristo.

Pidiendo por plenitud.

Día de agradecimiento.

Pidiendo por espíritu de sabiduría y revelación.

Pidiendo por entendimiento.

Pidiendo por la herencia espiritual.

Pidiendo que vean la grandeza del poder.

Dando gracias porque él perfecciona a los suyos.

Pidiendo que el amor abunde en ciencia y conocimiento.

Pidiendo que sean sinceros e irreprensibles.

Pidiendo que sean llenos de frutos de justicia.

Pidiendo que ellos conozcan la voluntad de Dios.

Pidiendo que su familia ande como es digno del Señor.

Pidiendo que lleven fruto en todo lo que hacen.

Pidiendo que crezcan en el conocimiento de Dios.

Pidiendo que sean fortalecidos con todo poder.

Dando gracias a Dios por la redención de la familia.

Pidiendo que sean librados de personas perversas.

Pidiendo que sean afirmados y guardados del mal.

Pidiendo que la participación de la fe sea eficaz.

Alabando al Señor por las bendiciones obtenidas.

Pidiendo que sean santos y sin mancha.

Dando gracias porque ellos son aceptos en el amado.

Pidiendo por el perdón de pecados por gracia.

Dando gracias por la sabiduría e inteligencia recibidas.

Pidiendo que se cumpla el propósito divino en cada uno.

Dando gracias porque su familia es hechura de Dios.

Dando gracias por que Dios ha preparado de antemano el camino de las buenas y grandes obras de su familia.

EL EMBARAZO EN ADOLESCENTES

Si la propia adolescente y su entorno inmediato, siguiendo sus patrones culturales, aceptan el embarazo como algo normal, e incluso deseable, no habría por qué considerarlo un problema. Puede argumentarse que desde el punto de vista cualitativo, un embarazo no deseado en una adolescente representa algo distinto y más grave que en una mujer de edad adulta.

De lo que hemos revisado, podemos decir que en el Perú existe una proporción importante de jóvenes que inician precozmente su vida sexual en condiciones no planeadas y no adecuadas, lo que resulta en una alta proporción de embarazos no deseados, así como en un mayor riesgo de contraer ITS/VIH/sida.

El Programa Maternoperinatal del Ministerio de Salud informó que, en 1999, del total de gestantes, 23% corresponde a adolescentes entre 15 y 19 años. En tanto, ENDES 2000 encontró que 13% de las adolescentes peruanas entre 15 y 19 años ya es madre (11 %) o está gestando por primera vez (2 %).

Singh S15 comunica que, en el Perú, 57% de mujeres casadas y solteras de 15 a 19 años tiene embarazos no planeados o no deseados.

En 1993, UNICEF informó que 60% de los embarazos en niñas de 12 a 14 años tiene su origen en el incesto o en la violación, constituyéndose en una manifestación extrema del abuso sexual. De otro lado, Pathfinder señala que en un focus group, en 1998, 90% de los embarazos en niñas de 12 a 16 años atendidas en la Maternidad de Lima fueron consecuencia de violación, la mayor parte en el ambiente intrafamiliar.

Se debe tener en cuenta que los embarazos no planeados en la adolescencia ocurren por:

·         Falta de información sobre métodos anticonceptivos.

·         Relaciones sexuales sin protección.

·         Falla anticonceptiva.

·         Uso incorrecto de métodos anticonceptivos, a veces debido a intoxicación por alcohol o drogas.

·         Violación.

No tenemos información exacta de cómo ha evolucionado la frecuencia de embarazos en adolescentes a nivel nacional; sin embargo, estamos informados de las cifras de la DISA Piura, en donde los registros de embarazadas de 15 a 19 años ha crecido en 20 a 22% entre los años 2001 y 2002; en tanto que, en ese mismo período, el registro de embarazadas de 10 a 14 años creció en un 60,2%, cifra realmente alarinante.

El ABORTO EN ADOLESCENTES

Este tema es muy especial, al considerar que, en el Perú, gran parte de los embarazos no deseados terminan como abortos inducidos.

Se ha encontrado que, de las mujeres hospitalizadas por aborto en el Perú, 10,4% tiene de 15 a 19 años15; en tanto, Ferrando afirma que de las mujeres que abortan en el Perú, 14% tiene menos de 19años. Una investigación nuestra publicada hace varios años nos mostró que el aborto séptico, que es una forma indirecta de medir los abortos inducidos, tenía una tendencia a aumentar en las adolescentes a partir de 1990 en adelante.

El aborto inducido es una respuesta a un embarazo no deseado. Los riesgos que representa para las adolescentes son considerables, por que ocurre clandestinamente y en condiciones insatisfactorias. Consecuencia de estos hechos son las complicaciones, como hemorragia, anemia, septicemia, desgarros vaginales, abscesos pélvicos, perforación uterina, lesiones de vísceras huecas, esterilidad secundaria y muerte. Según esto último, Cervantes encontró que 11 % de las muertes maternas ocurrió en mujeres de 10 a 19 años y que el aborto fue causa de más de 50% de esas muertes.

A pesar de no contar con cifras oficiales, observando la tendencia en la frecuencia del aborto en el Perú planteamos la hipótesis que este hecho está aumentando en el grupo de adolescentes. La estadística de la DISA Piura revela que entre 2001 y 2002 la atención del aborto se ha incrementado en 28,6% y la DISA Sullana registra que, entre el año 2001 y junio de 2003, la atención del aborto en adolescentes ha crecido en 182,4%. Hace falta la actualización de estas cifras a nivel nacional.

http://sisbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/ginecologia/Vol50_N2/a06.htm

 

Alrededor de 115.000 embarazos de adolescentes al año
1 Jul 2007(01:55:21)
 


 Cada año alrededor de 115.000 adolescentes en Perú resultan embarazadas, informó hoy la presidenta de la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología (SPOG), Rosario Gutiérrez.

La especialista destacó que en este grupo poblacional se registra también 20 por ciento de los abortos, así como 25 por ciento de las muertes por complicaciones en el parto o el puerperio (periodo posterior al parto).

La alta tasa de embarazo en adolescentes es uno de los graves problemas de salud reproductiva en el país andino, denunció el organismo.

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2004, 11 por ciento de los adolescentes de 15 a 19 años ya es madre o está gestando, y una buena parte de estos embarazos (37 por ciento) se presentan en mujeres con bajo nivel educativo.

El índice de mortalidad materna entre las adolescentes es elevada, ya que en jóvenes de 15 a 19 años alcanza una tasa de 362 casos por cada 100.000 nacimientos, mientras que las muertes maternas en general alcanzan 185 casos por cada 100.000 nacimientos vivos, según las estadísticas.

'El embarazo en adolescentes es de alto riesgo porque ellas no están preparadas ni anatómica ni sicológicamente para ser madres', dijo Gutiérrez al señalar que en estas madres los partos son por lo general prematuros y por cesárea.

Rosario Gutiérrez agregó que los embarazos en adolescentes en su mayoría no son deseados y se dan en parejas que no han iniciado vida en común.

En muchos casos las causas de estos embarazos son el abuso sexual o sexo forzado, uniones tempranas, patrones familiares y culturales, así como escaso conocimiento e información.

La presidente de la SPOG informó que además del riesgo de embarazos no deseados, las adolescentes enfrentan el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS) y sida, debido a la mínima información de la que disponen para protegerse.

Las ITS como la gonorrea, clamidya y el virus del papiloma humano han aumentado en el país y las adolescentes son conscientes de este riesgo y que su sistema inmunológico aún no ha desarrollado lo suficiente para protegerlas, explicó la titular de la organización.

Gutiérrez indicó que 12,4 por ciento de las mujeres adolescentes de 15 a 19 años de edad carece de información sobre el sida, mientras que 28 por ciento de ellas no sabe cómo evitarlo.

Una de cada 20 adolescentes en Perú ha adquirido una enfermedad de transmisión sexual, lo que las convierte en un grupo de alto riesgo para contraer el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) causante del sida; mientras que más de 50 por ciento de las mujeres adolescentes de 15a 19 años desconoce las ITS.

Según el Ministerio de Salud (Minsa), el embarazo no deseado o no esperado durante la adolescencia, así como las ITS y el VIH/sida, que se contrae cada vez con más frecuencia en esta edad, son problemas de salud pública.

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